Dra. Yhoselyn Caro, médica veterinaria
Por Ayeleth Argote
Miércoles, 02 Septiembre 2026
Dra. Yhoselyn Caro, médica veterinaria: “Una mascota no es un compromiso temporal, es una responsabilidad para toda su vida”
La médica veterinaria Yhoselyn Caro aborda la problemática del abandono animal en el Perú y las consecuencias que enfrentan las mascotas que terminan en las calles. Explica cómo la falta de preparación, las camadas no planificadas y las dificultades económicas pueden influir en esta situación. También resalta la necesidad de promover una cultura de tenencia responsable y fortalecer la prevención desde las familias y la sociedad.
¿Cómo describiría la situación actual del abandono animal en el Perú?
Es una situación que todavía vemos con bastante frecuencia. En la práctica veterinaria llegan animales que han sido encontrados en la calle, que han sido rescatados o que incluso fueron dejados por sus propios propietarios. Y algo que me parece importante mencionar es que no todos los animales que vemos en las calles nacieron ahí. Hay muchos que alguna vez tuvieron un hogar y, por diferentes circunstancias, terminaron siendo abandonados. Cuando un animal pasa de vivir en una casa a vivir en la calle, el cambio es bastante fuerte. Ya no tiene garantizada su alimentación, no tiene un lugar seguro donde dormir y tampoco cuenta con atención veterinaria cuando se enferma o se lastima. Entonces, sí es una problemática que debemos tomar con mucha seriedad porque afecta directamente la calidad de vida de estos animales.
¿Ha observado un incremento de casos de abandono animal en los últimos años? ¿Cómo se ha manifestado este fenómeno desde su experiencia profesional?
En mi experiencia sí he podido notar que seguimos recibiendo muchos casos relacionados con animales abandonados o que terminan viviendo en la calle. Ahora, para decir con seguridad que existe un incremento a nivel nacional necesitaríamos contar con estadísticas oficiales y comparables de diferentes años. Lo que sí puedo decir desde mi trabajo es que el problema sigue bastante presente. Hay casos de perros y gatos que llegan después de haber sido encontrados en la calle, camadas que no fueron planificadas y también mascotas que fueron entregadas porque sus familias ya no podían hacerse cargo de ellas. Eso nos hace ver que todavía hay muchas personas que adquieren una mascota sin pensar realmente en todo lo que implica cuidarla durante años.
¿Cuáles considera que son las principales causas que llevan a una persona a abandonar a su mascota?
Hay varias. Una de las que encuentro con frecuencia es que las personas toman la decisión de tener una mascota de manera impulsiva. Puede ser porque alguien se las regaló, porque sus hijos querían un perro o un gato, o simplemente porque vieron uno y les gustó. El problema aparece después, cuando empiezan las responsabilidades. La mascota necesita alimento, controles veterinarios, vacunas, tiempo, atención y también educación. También están las camadas no planificadas. Una persona puede tener una mascota que no está esterilizada, nacen varios cachorros o gatitos y luego no sabe qué hacer con ellos. Y, por supuesto, existen casos en los que la familia atraviesa problemas económicos, una mudanza o algún cambio importante en su vida. Todo eso puede influir. Pero creo que algo fundamental es informarse antes de tener una mascota y entender que no es una responsabilidad temporal.
¿Y qué factores económicos, sociales o culturales considera que influyen en la decisión de abandonar a un animal?
El factor económico puede tener bastante peso. Hay tratamientos veterinarios que pueden ser costosos y una familia que atraviesa una situación económica complicada puede tener dificultades para asumirlos. Pero también hay algo que tiene que ver con la forma en la que vemos a los animales. Todavía existen personas que piensan que un perro o un gato puede vivir en la calle sin mayores problemas, o que tener una mascota solamente significa darle comida. Eso es un problema de educación y de conciencia. Una mascota depende completamente de nosotros para muchas cosas y necesita cuidados durante toda su vida. También influye mucho la información que recibe una persona antes de adoptar o comprar. Si conoce realmente los gastos, el tiempo y las responsabilidades que implica, puede tomar una decisión mucho más consciente.
¿Cuáles son las principales consecuencias que enfrenta un animal después de ser abandonado?
Son muchas. En la calle un animal está expuesto a accidentes, peleas, enfermedades infecciosas, parásitos, hambre y deshidratación. También puede sufrir heridas que, al no ser atendidas, pueden empeorar bastante. Y no debemos olvidar la parte emocional. Hay animales que pasan de tener una casa, una familia y una rutina a encontrarse completamente solos. Algunos desarrollan miedo, ansiedad o problemas de comportamiento. También está el tema de la reproducción. Si estos animales no están esterilizados, pueden reproducirse y aumentar la cantidad de perros y gatos que terminan viviendo en las calles. Por eso, cuando hablamos de abandono, no estamos hablando solamente de que un animal se quedó sin dueño. Estamos hablando de una situación que puede afectar su salud y su bienestar durante mucho tiempo.ción que puede afectar su salud y su bienestar durante mucho tiempo.
¿Qué papel cumplen la esterilización y la tenencia responsable en la prevención del abandono y la sobrepoblación de animales?
La esterilización es una herramienta muy importante porque ayuda a evitar camadas que no han sido planificadas. Muchas veces las personas no tienen la posibilidad de hacerse cargo de varios cachorros o gatitos y terminan buscándoles un hogar de manera apresurada o, en el peor de los casos, abandonándolos. Pero la esterilización no es lo único. También necesitamos hablar de tenencia responsable. Eso significa conocer las necesidades del animal, llevarlo a sus controles, mantener sus vacunas, darle una alimentación adecuada, tenerlo identificado y evitar que salga solo a la calle. Y algo que siempre recomiendo es que antes de adoptar una mascota, la familia converse sobre quién se va a hacer cargo, cuánto puede gastar y qué va a pasar con el animal si en algún momento cambian sus circunstancias.
¿Qué medidas deberían fortalecer las autoridades, los profesionales veterinarios y las organizaciones de protección animal para enfrentar esta problemática?
Creo que necesitamos trabajar desde varios frentes. Las autoridades pueden fortalecer las campañas de educación, promover programas de esterilización y generar espacios que ayuden a controlar la población de animales en situación de calle. Desde las veterinarias también podemos aportar bastante. Muchas veces una consulta es una oportunidad para explicarle al propietario cómo cuidar mejor a su mascota, hablar sobre esterilización, vacunación o prevención de enfermedades. Y las organizaciones de protección animal cumplen una función muy importante porque rescatan, recuperan y buscan hogares para animales que han sido abandonados. Pero tampoco podemos esperar que solamente ellos solucionen el problema. La prevención empieza en casa. Si una persona decide tener una mascota, tiene que entender que esa decisión implica una responsabilidad que va a durar muchos años.
¿Recuerda algún caso de abandono animal que la haya marcado especialmente y que considere que refleja la magnitud de esta problemática?
Sí, hay casos que uno recuerda incluso después de muchos años. Recuerdo particularmente a una perrita que llegó después de haber sido encontrada en la calle. Estaba bastante delgada y tenía varios problemas de salud. Lo que más me llamó la atención fue su comportamiento. A pesar de todo lo que había pasado, buscaba acercarse a las personas y quería recibir cariño. Eso nos hizo pensar que probablemente había tenido una familia antes.
Ese tipo de casos te hacen reflexionar bastante, porque detrás de un animal que encontramos en la calle puede haber una historia que nosotros desconocemos. Quizás alguna vez tuvo una casa, una persona que lo cuidaba y una rutina completamente diferente. Por eso siempre digo que antes de tener una mascota hay que pensarlo muy bien. No podemos tomar la decisión solamente porque nos parece bonita o porque nos hace ilusión en ese momento. Hay que estar preparados para cuidarla también cuando esté enferma, cuando sea mayor o cuando nuestra propia situación cambie.
