Educación sin barreras: ¿cómo funciona la inclusión de niños con discapacidad en el Perú?
Por Ayeleth Argote
Martes, 22 de Setiembre 2026
Educación sin barreras: ¿cómo funciona la inclusión de niños con discapacidad en el Perú?
Para un niño con discapacidad, asistir al colegio no debería depender de si existe una rampa, un docente capacitado o materiales adaptados. En el Perú, la educación inclusiva está reconocida como un derecho y el Estado tiene la obligación de garantizar el acceso, permanencia y aprendizaje de los estudiantes con discapacidad. Sin embargo, entre lo que establecen las normas y lo que ocurre dentro de las aulas todavía existen dificultades.
La educación inclusiva busca que los estudiantes puedan aprender junto a sus compañeros, eliminando las barreras que dificultan su participación. El modelo peruano contempla tanto la atención en instituciones educativas regulares como servicios especializados para quienes requieren apoyos permanentes.

Foto: Observatorio el Ministerio de Educación (Minedu) - servicios para estudiantes con discapacidad.
La Ley General de la Persona con Discapacidad, Ley N.° 29973, establece que las personas con discapacidad tienen derecho a recibir una educación de calidad con enfoque inclusivo y en igualdad de oportunidades. Además, señala que ninguna institución educativa pública o privada puede negar el acceso o la permanencia de un estudiante por motivos de discapacidad.
La norma también establece obligaciones relacionadas con la accesibilidad. El Ministerio de Educación y los gobiernos regionales deben promover adecuaciones en la infraestructura, mobiliario y equipos, además de facilitar materiales educativos accesibles. También se contempla el aprendizaje del sistema braille, la lengua de señas y otros medios de comunicación.

Foto: Comunicaciones Congreso
A estas disposiciones se suma el Decreto Supremo N.° 007-2021-MINEDU, que modificó el Reglamento de la Ley General de Educación y estableció una política de educación inclusiva basada en la eliminación de las barreras que pueden dificultar el aprendizaje y la participación de los estudiantes.
El sistema educativo peruano contempla diferentes formas de atención dependiendo de las necesidades de cada estudiante.
Los estudiantes con discapacidad leve o moderada pueden ser atendidos en instituciones de Educación Básica Regular (EBR) o Educación Básica Alternativa (EBA), donde deben recibir los apoyos y ajustes necesarios para participar en igualdad de condiciones. Para el proceso de matrícula 2025, el Minedu estableció que las instituciones de EBR y EBA debían reservar como mínimo dos vacantes por aula para estudiantes con discapacidad leve o moderada.
En cambio, los estudiantes con discapacidad severa que requieren apoyos permanentes y especializados pueden recibir atención en los Centros de Educación Básica Especial (CEBE). Estos centros ofrecen una atención especializada de acuerdo con las características y necesidades de los estudiantes. Para los niños menores de tres años con discapacidad o en riesgo de adquirirla existe también el Programa de Intervención Temprana (PRITE), que busca intervenir desde los primeros años para favorecer su desarrollo y trayectoria educativa.
La inclusión no significa simplemente matricular al niño en un aula y dejarlo bajo las mismas condiciones que el resto. El sistema contempla ajustes, recursos y apoyos educativos.
Entre ellos se encuentran materiales adaptados, adecuaciones físicas, docentes capacitados y recursos de comunicación como el braille o la Lengua de Señas Peruana. El Minedu también plantea el Diseño Universal para el Aprendizaje, que busca que las actividades, materiales, evaluaciones y espacios sean pensados considerando la diversidad de estudiantes.
Desde 2024, además, el Minedu cuenta con una norma específica para implementar los Servicios de Apoyo Educativo (SAE) en la Educación Básica Regular. Estos servicios buscan identificar y reducir las barreras que afectan el acceso, la participación, la permanencia y los aprendizajes de los estudiantes.
En 2025, el Minedu informó que alrededor de 600 especialistas de las DRE y UGEL fueron capacitados para apoyar a más de 53 000 escuelas en la detección de barreras educativas y el desarrollo de estrategias inclusivas.
Foto: Observatorio el Ministerio de Educación (Minedu) - servicios para estudiantes con discapacidad.
En los casos en los que un estudiante requiere atención permanente y especializada, los Centros de Educación Básica Especial cumplen un papel fundamental.
Para el inicio del año escolar 2026, el Minedu informó que más de 17 000 estudiantes retornaron a clases en los 428 CEBE públicos que funcionan en las diferentes regiones del país. Estos centros pueden contar con servicios como psicología, terapia física, terapia ocupacional, trabajo social, espacios multisensoriales y aulas tecnológicas, dependiendo de las características del establecimiento.
Aunque el marco legal reconoce el derecho a una educación inclusiva, su aplicación todavía enfrenta dificultades. La Defensoría del Pueblo ha advertido que es necesario acelerar la implementación y el financiamiento de los Servicios de Apoyo Educativo para garantizar una educación inclusiva efectiva.
En su Informe Anual 2025, la institución señaló que la implementación de los SAE debe continuar siendo supervisada y que existen preocupaciones relacionadas con su financiamiento, incluyendo la disponibilidad de recursos para servicios como intérpretes de lengua de señas, modelos lingüísticos, psicología y atención psicopedagógica. Un caso concreto ocurrió en Los Olivos en 2025, donde la Defensoría del Pueblo y la Fiscalía de Prevención del Delito supervisaron instituciones educativas y encontraron que algunas no estarían cumpliendo con las adecuaciones curriculares necesarias para garantizar una educación inclusiva. En una de las instituciones visitadas estaban matriculados 18 estudiantes con discapacidad, varios de ellos con distintos grados de autismo.
Foto: El Peruano
Esto muestra una de las principales dificultades del sistema: tener una norma que reconoce el derecho no garantiza automáticamente que todos los colegios cuenten con las condiciones necesarias para cumplirla. Existen mecanismos estatales destinados a garantizar la educación inclusiva, pero la evidencia oficial también muestra que su implementación todavía tiene desafíos.
El apoyo estatal comprende la matrícula en instituciones regulares o especializadas según las necesidades del estudiante, los CEBE, los PRITE, los Servicios de Apoyo Educativo, materiales adaptados, ajustes razonables, capacitación docente y medidas de accesibilidad.
El propio Minedu continúa desarrollando acciones para ampliar estos servicios. En 2026, por ejemplo, mantiene el registro de estudiantes con discapacidad mediante el R-NEE, utilizado para identificar con anticipación las adaptaciones, materiales y apoyos necesarios para su participación en evaluaciones nacionales.
El reto está en conseguir que estas medidas lleguen de manera efectiva a todos los colegios y regiones del país. La educación inclusiva no depende únicamente de la matrícula: también requiere docentes preparados, infraestructura accesible, materiales adecuados y servicios de apoyo que acompañen al estudiante durante su trayectoria educativa.